España y sus religiones

España es como ese amigo que parece muy tradicional, pero que en realidad tiene un punto moderno, espiritual, curioso y hasta místico si le das conversación a la hora del vermut. Aunque a primera vista todo parezca Semana Santa, procesiones y abuelas con escapularios en el bolso, aquí caben muchas religiones y creencias. Algunas con templos enormes, otras con locales pequeños alquilados entre semana, y otras que caben en una esterilla de yoga.

Así que hoy toca hablar de fe, de dioses, de rituales… y de cómo los españoles conviven con todo eso mientras siguen discutiendo si el roscón lleva nata o trufa.


1. Catolicismo – La religión oficial (extraoficialmente hablando)

No vamos a engañarnos: el catolicismo sigue siendo el rey del mambo. Está en los colegios, en las fiestas del pueblo, en las bodas, en la programación de Semana Santa, y en el típico “¡Jesús!” cuando estornudas.

Ahora bien, eso no significa que todo el mundo vaya a misa. En realidad, hay más gente que dice “yo creo en algo, pero no soy practicante” que feligreses convencidos. La fe aquí es como el gimnasio: todo el mundo dice que va, pero pocos lo hacen de verdad.


2. Islam – Mezquitas, comunidad y mucho más que ramadán

La comunidad musulmana crece y con ella también las mezquitas, las panaderías árabes (gracias por los dátiles con almendras, por cierto) y el conocimiento de que el ramadán no es una excusa para saltarte la merienda, sino un acto de fe bastante intenso.

En España hay miles de personas que profesan el islam, y muchas ciudades tienen centros culturales, oratorios y vecinos que rezan cinco veces al día sin molestar a nadie. Bueno, salvo al gato que se cruza justo cuando ponen la alfombra.


3. Protestantes – Los otros cristianos

En algún rincón de cada ciudad hay un local sencillo, con letras blancas en la puerta y una guitarra lista para sonar. Bienvenido a una iglesia evangélica. Aquí hay menos incienso, más música, y fieles que probablemente sonrían más que tú un lunes por la mañana.

Los protestantes no hacen ruido, pero están ahí, creciendo sin hacer proselitismo agresivo. Lo suyo es más de «vive y deja vivir, pero con salmos».


4. Judaísmo – Más allá de las películas de Woody Allen

La comunidad judía en España es pequeña pero activa. Hay sinagogas, celebraciones, festivales culturales y debates intensos sobre si el hummus va con pimentón o no.

A pesar de la historia (cof cof, Inquisición…), hoy hay un ambiente de respeto, memoria y mucha vida cultural. Y si alguna vez te invitan a una cena de Shabat, ve. Come. Aprende. Y prepárate para decir “Shalom” con seguridad.


5. Budismo, hinduismo y otras espiritualidades que te hacen decir «om»

¿Pensabas que el budismo solo estaba en las pelis de Kung Fu? Pues no. Aquí también hay templos budistas, centros de meditación, festivales de luz, y señores que te enseñan a respirar “desde el hígado”.

Lo mismo con el hinduismo: templos, festividades como Diwali, e incluso restaurantes donde el picante es más sagrado que el postre.