CaixaForum surca los Mares del Sur en busca de la sabiduría de las culturas oceánicas

Barcelona vuelve a ser punto de encuentro entre arte, historia y reflexión con la nueva exposición del CaixaForum: Mares del Sur. La sabiduría de las culturas oceánicas. Una muestra que invita a sumergirse —literal y simbólicamente— en el vasto mundo del Pacífico, un territorio que va mucho más allá del exotismo y la aventura. En esta propuesta, CaixaForum plantea un viaje hacia la cosmovisión de los pueblos oceánicos, explorando su relación con el mar, la naturaleza y la espiritualidad, en un momento en que el mundo necesita más que nunca entender otras formas de equilibrio con el entorno.

La exposición reúne más de 200 piezas procedentes de museos europeos y colecciones privadas, entre esculturas, máscaras, utensilios rituales, embarcaciones, grabados y documentos de exploradores que surcaron esas aguas durante los siglos XVIII y XIX. Sin embargo, lo que hace especial esta muestra no es la cantidad de objetos, sino la perspectiva desde la que se presentan. CaixaForum propone mirar a Oceanía no como un territorio “descubierto”, sino como un espacio de sabiduría ancestral que siempre estuvo ahí, sosteniendo su propio orden espiritual y natural.

La puesta en escena es inmersiva y sensorial. Desde el primer momento, el visitante se ve envuelto en sonidos de olas, cantos tribales y luces que simulan reflejos sobre el agua. No se trata solo de observar objetos antiguos, sino de navegar una historia viva. Cada sala representa un aspecto esencial de las culturas oceánicas: la navegación, el parentesco, los mitos, el respeto al mar y la conexión con los ancestros. Las embarcaciones tradicionales —como las canoas de doble casco de Samoa o los remos tallados de Papúa Nueva Guinea— se presentan como símbolos de conocimiento, no solo de transporte. Navegar, en estas culturas, es también una forma de pensar, de orientarse en la existencia.

Uno de los ejes más fascinantes de la exposición es la reinterpretación del papel del explorador. Figuras como James Cook o Bougainville aparecen mencionadas, pero desde una mirada crítica: se recupera el relato de quienes fueron observados, los pueblos que vieron llegar a los europeos y cuya voz rara vez fue escuchada. Aquí, CaixaForum propone un ejercicio de descolonización del relato histórico, en el que los objetos hablan desde su propia cultura, no desde el punto de vista de quien los coleccionó.

Otro aspecto destacado es el diálogo entre tradición y contemporaneidad. La muestra incluye obras de artistas oceánicos actuales que reinterpretan la herencia de sus antepasados en clave moderna. Pinturas, esculturas y videoinstalaciones muestran cómo la identidad del Pacífico sigue viva y en transformación. En este punto, el visitante entiende que no se trata de culturas “perdidas”, sino de sociedades que continúan navegando sus propias aguas en un mundo globalizado.

El discurso curatorial insiste en una idea central: el océano como fuente de sabiduría. En la cosmovisión oceánica, el mar no separa, sino que une; es la gran red que conecta islas, pueblos y generaciones. Esa visión contrasta con la mirada occidental, que suele ver el océano como frontera o desafío. En ese sentido, la exposición también actúa como metáfora del presente: una invitación a volver a pensar la relación entre humanidad y naturaleza, no desde la conquista, sino desde el respeto y la colaboración.

La ambientación final es una de las más impactantes. Una gran instalación luminosa simula una constelación de estrellas sobre el suelo, evocando cómo los navegantes polinesios se guiaban por el cielo para orientarse entre islas. Es un momento poético y casi espiritual que conecta al visitante con la esencia del viaje: observar, escuchar y dejarse guiar.

Mares del Sur no solo es una exposición sobre Oceanía; es una travesía interior. CaixaForum logra que el visitante abandone la mirada del turista curioso para adoptar la del aprendiz. Cada pieza, cada sonido y cada imagen conducen hacia una lección que trasciende lo geográfico: la sabiduría no siempre se encuentra en los centros del poder, sino en los márgenes, en las culturas que han sabido convivir con la tierra y el mar sin intentar dominarlos.

Barcelona, ciudad portuaria y diversa, no podría ser mejor escenario para este viaje. En sus salas, el CaixaForum recuerda que navegar no es solo desplazarse, sino también comprender. Y en esa búsqueda, los Mares del Sur nos ofrecen no un destino, sino una forma distinta de ver el mundo.